Proyectos Well, clave para la oficina del futuro

Actualmente, por la situación que se vive en el entorno corporativo, muchas empresas se han visto afectadas económicamente y han optado por trabajar desde casa. Sin embargo, los expertos no dudan en que se mantendrá el espacio físico de trabajo, pero cambiará el ambiente: se reformulará el propósito de las oficinas.

Para un trabajo corporativo es necesario el espacio de oficina, considerando ámbitos tan esenciales como la colaboración entre compañeros de equipo, tecnología, así como la concentración y sinergia. La recuperación económica traerá consigo importantes e innovadores cambios estratégicos en las oficinas. Dicha recuperación será gradual y dependerá del éxito del combate al virus.

La adaptabilidad es y será la mejor virtud que las empresas y empleados tendrán que considerar para esta nueva era post-pandemia. En ella, la oficina del futuro más próximo contará con los cambios tecnológicos necesarios para optimizar la eficiencia de procesos y comunicación entre empleados/clientes, será más flexible y sostenible, con una mejor distribución de sus espacios, contemplación de seguridad sanitaria, se enfocará en la salud y bienestar de los usuarios y, como consecuencia, será de mayor calidad reconceptualizando la función de la oficina para convertirla en un sitio más deseable y productivo.

Lourdes Salinas, fundadora y directora de la empresa THREE Consultoría Medioambiental especialista en servicios de consultoría tecnológica medioambiental, nos habla de 9 aspectos importantes acerca de las certificaciones sustentables y su relación con el workplace.

1. ¿Qué es la certificación Well y quién la otorga?

WELL es una herramienta que se lanzó en el 2014 después de 6 años de investigación con expertos en diseño, construcción, salud y bienestar. WELL fue desarrollada por el International WELL Building Institute (IWBI), líder en este movimiento que busca transformar las comunidades y la manera en la que se construye el entorno para ayudar a que las personas puedan prosperar. Aunque la herramienta fue desarrollada por el IWBI, es el Green Business Certification Inc (GBCI), quien evalúa y otorga las certificaciones, esto para evitar conflictos de interés en el proceso.

2. ¿Cuál es la diferencia con otras certificaciones?

La principal diferencia es el objetivo y el rigor de la certificación. Aunque LEED o GreenStar tengan algunos puntos o créditos que involucran a la salud de las personas, esta certificación está enfocada en su totalidad a las personas, es decir, WELL procura la salud y el bienestar de los ocupantes de edificios, mientras que LEED y GreenStar se enfocan en la eficiencia y sostenibilidad.

La certificación Fitwel también tiene como objetivo el bienestar de las personas, pero su diferencia para con WELL es el rigor necesario para obtener la certificación. Fitwel es una herramienta asequible y muy práctica, la podríamos considerar como los primeros pasos para incursionar en el movimiento del bienestar y WELL, en contraste, es una herramienta más robusta, rigurosa ya punta por un desempeño de alto nivel en los proyectos.

3. ¿Cuántos proyectos hay en México y el mundo con esta certificación?

En México, a la fecha, existen veinte proyectos registrados y dos proyectos certificados. Sin duda, hemos notado un incremento considerable en interés y en proyectos WELL en los últimos 12 meses.

En el mundo hay:

  • Certificados 295
  • Precertificados 245
  • Registrados 3,713
  • 4. ¿Es costosa?

    En WELL hay dos inversiones que otras certificaciones no contemplan: una verificación en sitio y la recertificación cada 5 años.

    Durante un proceso de certificación, todas las certificaciones solicitan información, estudios, análisis, cartas compromiso por parte de proveedores, diseñadores y propietarios. Con base en esta información se evalúa por un partido tercero y de manera remota, si se cumple o no con los requerimientos. En WELL se integra un paso adicional: la verificación en sitio, con la cual se asegura de primera mano que se cumplan los requerimientos por medio de personal calificado que realiza pruebas en sitio.

    La segunda inversión en WELL, que es diferente a otras certificaciones, es la recertificación. Aunque es cada 5 años y el costo es menor al de una certificación, implica tener la información actualizada y realizar los estudios durante la operación del proyecto para evaluar el desempeño del edificio nuevamente. De esta manera, el IWBI se asegura que el bienestar de las personas no se ve comprometido con el tiempo.

    Un proyecto WELL de interior corporativo cuesta entre $100-$400 USD por persona. Sin embargo, se calcula que la tasa interna de retorno puede ser entre el 300% y el 500%, ya que incrementa la productividad de los empleados, se reducen los costos de seguros médicos, se reduce el ausentismo, mejora el reclutamiento y la retención y se reducen riesgos empresariales.

    5. ¿Cuáles son los principales puntos que se deben cumplir para obtenerla?

    La certificación busca un balance entre 10 conceptos clave para mantener un estado de bienestar en las personas, pero a grandes rasgos en muchos de estos conceptos se busca medir, mejorar y educar. Estos conceptos claves se enfocan en la calidad del aire interior, la iluminación, el confort, promover el movimiento, la calidad del agua, la nutrición y en aspectos relacionados a la salud mental.

    6. ¿Cuáles son los beneficios de esta certificación?

    El primer beneficio es mantener o mejorar la salud de los ocupantes en el proyecto. El segundo es la mejora en el ambiente laboral que trae consigo una mejor productividad, rendimiento y menores ausencias por enfermedad.

    Proyectos certificados WELL han logrado reducir el ausentismo hasta en un 40% e incrementar la productividad en un 5%. Estos beneficios se traducen en ahorros para el negocio, pero los beneficios son para todos ya que se incrementa la calidad de vida.

    Los proyectos WELL:

    • Atraen inquilinos AAA
    • Incrementan la demanda de los inquilinos (rentas, ocupación, absorción, retención de inquilinos)
    • Incrementa la demanda de inversionistas
    • Permite realizar análisis de riesgos y mitigación.

    7. ¿Por qué son necesarias las certificaciones?

    Las certificaciones son voluntarias, pero generan un efecto dominó con resultados positivos para todos. Son herramientas para evaluar y enfocar estrategias de calidad en los proyectos que abarcan de forma holística la sostenibilidad o el bienestar y otorgan un valor mercantil y de confianza para los futuros usuarios o clientes de proyectos certificados.

    También incrementan la educación en sostenibilidad y bienestar, permiten que la línea base del mercado sea cada vez más exigente para que todos los proyectos incrementen sus criterios mínimos de cumplimiento, y permiten medir los impactos y por ende mejorar de forma continua.

    8. ¿Sin certificaciones, los proyectos no son bien aceptados por clientes a la hora de invertir en un proyecto la certificación que tanto influye para hacer negocio?

    La certificación no es la única forma de que un proyecto sea de interés para un cliente. Es un apoyo, ya que es una forma de demostrar a través de un partido tercero, la calidad y eficiencia del proyecto. Otros temas como la ubicación, el costo o la estética son también relevantes.

    En el caso de LEED, el USGBC menciona que los proyectos certificados pueden ser un 3-6% más caros en renta, los incrementos en ocupación son de 4-15% y los incrementos en precio de venta son de 10-13%. Sin embargo, en México, hay muchos proyectos que no incrementan su costo de mercado por ser LEED, sino que lo ofrecen como valor agregado y calidad a sus clientes.

    9. ¿Cómo incide esta certificación en el workplace?

    Es una manera innovadora de abordar un proyecto. Al ser antropocéntrica, se consideran cosas que antes se podrían omitir o no considerarse en el diseño porque solo interesaba el espacio y estructura. Con WELL, lo principal es el ambiente que se puede crear dentro de un espacio para incrementar la calidad de vida de los ocupantes.

    Espacios con buena calidad del aire incrementan hasta en un 11% la productividad, resultado de cambios por aire, ofrecer aire fresco a cada estación de trabajo y reducir los niveles de contaminantes. Adicionalmente, se ha demostrado que el desempeño cognitivo en un espacio con calidad del aire puede mejorar entre un 61-101% en espacios con mejor ventilación, menores niveles de CO2 y compuestos orgánicos volátiles (COVs), al compararse con oficinas tradicionales.

    Adicionalmente, los trabajadores de oficinas con acceso a ventanas duermen en promedio 46 minutos más durante las noches que los que reportaron menor acceso a ventanas.

    WELL es una guía para crear espacios para comunidades y no solo para economías.

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